lunes, 12 de mayo de 2014

Verdadera Armonía.






 Por Juan Pablo Salas Martínez


¿Qué es el cielo sino la encrucijada entre amar y odiar?,

 Escoger amar porque es la entrega y el donar.

¿Qué es un hombre, sino la perfecta armonía de paz?

¿Qué es un alma, sino el amor de Dios entre la insignificante humanidad?...



Porque el regazo de un sueño

 no se forja entre los pensamientos,

 sino en el amar y entregar,

en el donarse y volcarse al amar.



Hoy entiendo la magnífica armonía,

entre el hombre que camina y el Dios que lo vigila,

 para que no tropiece ni consienta la flaqueza,

 del horrendo mundo por el cual vive espiritual pobreza...



 A la luz de la luna, al humear de un café,

hoy entiendo que la verdadera armonía,

se encuentra en el amar y el querer. ¿Y cómo no amarte,

Magnánima Hostia que me das vida,

si a mí inútil cuerpo y a mi frágil alma tú animas?



 Que noche de secretos, esconde en su velada,

 la estrella más hermosa, la estrella más callada...

 Y a los cuatro vientos grito, cual náufrago al ver la orilla,

La más noble oración que me carcome:

 ¡"Gracias Madre María, gracias por ser mi Vida"!

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