lunes, 28 de julio de 2014

Ensenada + buen vino + excelente compañía.



Por Marisol Guzmán de Anda.




Queridos lectores hoy quiero aprovechar para compartir con ustedes un viaje fascinante, cultural, divertido y un poco romántico que pueden hacer dentro de la Republica Mexicana y es a la hermosa ciudad de ensenada.




 Para empezar tiene playa ya con esto vale la pena la vuelta y más si van acompañas de un hombre fuerte como el mio jijijiji, pero no se preocupen si no tienen hay turismo internacional por la zona que creo podrían encontrar interesante algunas de mis lectoras ;)






Pero sin importar lo anterior el simple hecho de escuchar y contemplar el mar puede hacer que olvides todo el estrés acumulado por tu trabajo y/o estudios.





Entre los atractivos naturales esta la bufadora, que llega a levantar chorros de agua de 20 metros, que puede llegar a ser muy divertido con la compañía correcta, les recomiendo llevar impermeables y asistir con la actitud de salir un poco húmedos.



 

  Ya estando en ensenada deben aprovechar para visitar el museo del vino, en el cual pueden aprender todo sobre la vid, los suelos, los tipos de uvas, las plagas  y todos los cuidados que se deben tener para obtener la mejor materia prima para la elaboración de un delicioso vino, los tipos de estos y sus diferencias, bueno si le dedican tiempo saldrán siendo casi sommeliers o sea todos unos expertos jajajjaja.





Y por ultimo pero muy importante tienen que visitar los viñedos, ahí pueden entrar a una visita guiada, donde aprenderán como se prepara el vino y al final de esta pueden participar de una cata, hay de diferentes precios yo les recomiendo que si van con varios amigos o familiares, compren  diferentes para que puedan probar una mayor variedad, a parten recuerden que el mejor vino no es el más caro, gracias  a Dios yo resulte con gustos muy económicos jajajajaja.







Y para terminar quiero agradecer especialmente a mi hermana Fátima y a mi súper amiga Denisse ya que sin ellas no hubiera sido posible el viaje y por lo tanto les dedico este artículo







Costos aproximados:



Si tienes una súper amiga que se te de asilo, y consigues el vuelo con tiempo puedes hacer el viaje con 5,000.00 sin incluir la famosa langosta que la verdad si no eres tan fan puedes sobrevivir sin ella.

martes, 15 de julio de 2014

La Obra





Por José Francisco Macías Calleja.



 El público fue llegando poco a poco al teatro. El foro estaba enmarcado en una lluviosa tarde característica del incoherente clima de Mayo, por lo que la gente — a excepción de algunos fumadores que exhalaban bocanadas de humo en la banqueta — ya esperaban ansiosos el inicio de la presentación.



Dicho y hecho, cuando el reloj marcó las ocho de la noche, sonó la tercera llamada y comenzó la obra. Con las luces apagadas, los asistentes estaban preguntándose qué esperar al respecto de la obra. Si el teatro no es algo común, la obra en específico lo era aún menos. Muchos habían asistido invitados por familiares, o amigos; otros más asistieron por curiosidad, y no podría faltar aquel que había asistido por un deber moral.



Poco a poco los actores comenzaron a salir a escena, maquillados y disfrazados hasta quedar completamente irreconocibles. Todos eran unos perfectos mentirosos, dibujando en la mente del público las ideas de aquello que no existe, apareciendo como por arte de magia un mundo diferente y ajeno a lo cotidiano.



Las personas presentes se fueron metiendo en la trama, con las luces, el canto y el baile de los actores. Seguramente hubo muchos que no entendieron nada de lo que sucedía; sin embargo, había algo mágico, algo diferente en lo que les presentaban. La obra era una conjunción curiosa de lo bello y lo extraño, pero cautivaba los sentidos y la mente.



Aunque los actores fueran muy talentosos, viendo con atención a veces era posible notar en sus rostros el cansancio y el esfuerzo de tantos días de trabajo, empero de sus ojos se desprendía el gran orgullo que les parecía lo que estaban haciendo.



El camino andado fue llegando a su fin. El clímax marcó el inicio del desenlace, donde casi medio centenar de actores entregaron el último aliento. La historia terminó con un estruendo de luces y música que impactaron en lo profundo a los asistentes, aún superando cualquier prejuicio o defecto. Es curioso que la belleza apasionada en efecto cambia la realidad en que viven los hombres, a pesar de la dureza de algunos. Y los actores fueron premiados por su esfuerzo inundados por los aplausos.


lunes, 16 de junio de 2014

Mi Experiencia

  Por Lourdes Guzmán de Anda

“La boda es un día, el matrimonio…toda la vida”

Como ya saben estoy comprometida y dentro de los muchos trámites para casarse están las pláticas prematrimoniales. Mi prometido y yo dialogamos sobre recibirlas en la parroquia o asistir a un fin de semana organizado por otra institución, analizando las opciones decidimos que queríamos sacarle el mayor provecho posible y no hacerlo sólo por cumplir con el requisito por lo que optamos por tomar las charlas del “Encuentro de novios” impartidas en una casa de retiro.

Afortunadamente pudimos participar de este encuentro y recomiendo a todos aquellos que se van a casar o que desean algún día unir sus vidas en matrimonio se den la oportunidad de asistir a estas pláticas o algunas de su preferencia que les permitan desconectarse del mundo para concentrarse únicamente en su relación de pareja y en la persona que se ha ganado su corazón.

Para mí la experiencia de estar desconectada del mundo fue excelente. La verdad es que a 6 meses del gran día he andado con muchas cosas en la cabeza tanto de la organización como del trabajo y cosas personales por lo que despejar la mente de esas banalidades me ayudó mucho además últimamente la mayoría de las conversaciones con mi novio eran sobre la boda.

Aprendimos más sobre nosotros y nuestra relación al mismo tiempo que compartimos casi 48 horas de tiempo de calidad.

En lo personal considero que en mi noviazgo nos hemos dado oportunidad de hablar de aspectos importantes y más ahora con miras a formar una familia de manera más cercana y real. Además hasta donde sé, hemos sido sinceros el uno con el otro por lo que algunos temas abordados en las sesiones no eran algo nuevo para nosotros, pero aún así fue de gran ayuda porque en ocasiones uno no dimensiona la importancia o la inmensidad del compromiso matrimonial, o bien no nos damos el tiempo debido para dialogar y llegar a acuerdos o se van postergando esas platicas por distintos motivos.

Al inicio del fin de semana aprendí más sobre mí, identifique cosas en las que aún me falta trabajar y, gracias a mi futuro marido, descubrí cualidades mías que no había detectado antes. También conocí más a mi novio, sé que nunca terminare de conocerlo pero ahora sé que me hace falta poner mayor atención para entenderlo mejor. Por otro lado, comprendí lo que significa verdaderamente ser esposa y vivir buscando la unidad y no la felicidad ya que ésta resulta de lograr la primera. Concretamente vimos los temas de los hijos, las finanzas, qué cosas queremos adoptar de nuestras familias, qué cosas deseamos evitar y cómo queremos vivir la religión en el nuevo hogar que formaremos, entre otros aspectos no menos relevantes.

Una de las cosas más importantes que aprendí es que el matrimonio es para tres, algo que nunca había escuchado pero es completamente razonable y hasta necesario. Pero no vayan a mal pensar, los que deben estar son el hombre, la mujer y Dios; si sacamos a Dios queda un espacio para alguien más y es entonces cuando surgen los problemas. En la actualidad hay muchos divorcios y creo que una de las mayores razones de esto es que desde el inicio no se está con Dios o en el camino nos alejamos de Él.

Por último sólo me queda decir que al finalizar el encuentro nos comprometimos de una manera más real y profunda como pareja y reforzamos nuestra decisión de compartir plenamente cada día de nuestras vidas.

El amor es una decisión que se reafirma y se demuestra cada día

lunes, 9 de junio de 2014

Vagabundo






Por Rodolfo Pérez Castellanos.

Vivir en las calles nunca había sido tan fácil. Lorenzo nació en una familia habituada a vivir en ellas y las conocía en todas sus facetas. Cuando vivía con su padre le gustaba escuchar sus cuentos sobre cómo, en antaño, las personas estaban hechas de “otra pasta”. Encontrar ayuda, conseguir un bocado de la mano de algún alma caritativa resultaba casi imposible. Era necesario hurgar en los basureros, beber de las verdes aguas de las fuentes públicas e incluso robar; con cierta vergüenza, de las manos y bolsos del mandado de algún transeúnte distraído.

Ahora Lorenzo vivía a plenitud, nunca le faltaba comida, cuando enfermaba, siempre se compadecían de él con una sinceridad transparente. Sin miramientos la gente se ocupaba de sus gastos médicos. Incluso, lo llegaron a invitar a vivir a casa de espléndidas personas. Pero él siempre escapaba a hurtadillas en cuanto recuperaba sus fuerzas. Su vida era la calle y no cambiaría la libertad de caminar a media noche por donde le placiera, dormir bajo las estrellas y conocer mejor que nadie cada rincón de la ciudad.

Vivir recorriendo las arterias de la ciudad era más fácil, no existían demasiadas reglas para sobrevivir. En algunas colonias ya lo conocían, cuando se paseaba por ahí en los calurosos días de verano, por todos lados se oían exclamaciones –Ahí viene Lorenzo-. -¿Cómo va todo?, ¿Viviendo la vida loca?-. Él solo sonreía y asentía ligeramente. Después de los saludos de formalidad necesarios, le ofrecían agua y comida.

Lo que resultaba más difícil, o mejor dicho, más molesto; eran las noches de lluvia y frío. Sin embargo, nunca le había faltado alguna manta o ropa vieja, donación de algún transeúnte que le viera refugiado bajo algún puente o en los kioscos de estilo francés de los parques.

Llevando esta vida, y existiendo gracias a la caridad, Lorenzo llegó a la conclusión de que el ser humano era ente profundamente bondadoso. El crecimiento del espíritu humano a través de la historia era digno de reconocer. El nivel de empatía con los más necesitados como él, pareciera no poder llegar a más altos niveles. Siempre que tropezaba en su camino con otro vagabundo en su misma situación, compartían y conversaban sobre la misma experiencia de abundancia y plenitud en las avenidas y puentes de la ciudad, y de los regalos obtenidos de la mano del hombre.

Después de tantas atrocidades y sufrimiento, el humano ha aprendido a vivir y sobre todo, convivir con los menesterosos asumiendo el rol de heraldos de justicia para con los necesitados como Lorenzo. Incluso se crearon leyes para protegerlos, regulaciones legales que casi los glorificaban; si por alguna extraña razón alguien los maltrataba, la reacción popular no se hacía esperar. Lázaro recuerda divertido cómo se llegó a convocar a marchas a favor de los abandonados y cómo a nivel internacional se estableció un día especial para ellos (el 4 de abril).

Vivir en las calles nunca había sido tan fácil.

Para Lorenzo era muy fácil, él era un simpático perro. Pero para Jonás, que tenía dos apellidos. Manos y pies en lugar de patas. Una boca que suplicaba por comida y agua; hacía casi una semana que no recibía alimento, sus pies formaban un extraño mapa formado por llagas, y sus ojos, buscaban la humanidad en las pupilas de los de su misma especie. Esos seres de corazón duro y egoísta lo pasaron de largo en más de una ocasión, alimentaban al simpático y rechoncho perro de la esquina y se retiraban con expresiones radiantes producto de sus acciones tan humanitarias y para ellos consideradas como trascendentes para hacer del mundo un lugar mejor.

Mientras, Jonás pensaba:
Vivir en las calles nunca había sido tan complicado.