lunes, 21 de octubre de 2013

Desde hace dos semanas todo está raro.


Por Lourdes Guzmán de Anda

Desde hace dos semanas todo está raro... mamá no ha dormido en casa, papá a veces va. Parece que la familia está más unida y a la vez más alejada.
La casa está casi vacía, casi todos estamos fuera todo el día... pero no es como antes, no hemos salido a festejar un cumpleaños ni salido a bailar. Estamos todos juntos aunque a veces la mente de alguno se aleja, para llegar a lado de un hermano no presente físicamente, a través de un muro…o dos puertas que los separan, viajan pidiendo a Dios un deseo, pidiendo una esperanza.
En estos momentos me pongo a pensar que la vida pronto se nos puede acabar.
Cuando vi la camilla de mi hermano, con mis padres caminando detrás tomados de la mano hacia el quirófano entendí aún más lo difícil y grandioso que es ser papás.
Los chicos quizás no entiendan por qué con amigos a veces se han de quedar, otros quizá juzgaran la falta de atención que se les da. Recuerdo las palabras de Jesús que deja a todo el rebaño para ir a buscar a la oveja perdida porque es ella quien precisa de él, ahora es aquel hijo enfermo el que necesita de sus padres y eso es lo importante.
Hay preocupación y estrés entre los hermanos mayores, a veces largas horas de convivencia que antes no había, en otras ocasiones hay gran silencio… o un sollozo, y en otros momentos se escucha la riña entre dos miembros de la familia provocado por la falta de descanso, la preocupación y el estrés lo que lleva al mal humor.
A pesar de las discusiones todos estamos juntos, orando por la salud del octavo hijo. En estas ocasiones se reconocen los verdaderos amigos, quienes se preocupan como parte de la familia, aquellos que se unen en oración y dan palabras de aliento que reconfortan el corazón.
Una sonrisa acompaña las buenas noticias, en ocasiones una lagrima las negativas y un abrazo cuando no se sabe mucho. Estos son actos que suplen mil palabras porque aunque no podemos estar al lado de ese ser querido, nuestras mentes engañan a toda enfermera y seguridad para estar con mi pequeño hermano.
Mi familia
Siempre ruido,
poco silencio,
ayuda mucha
sonrisas más.

Diferentes edades,
distinto pensar,
comprensión siempre,
cariño igual.


Muchos integrantes,
Ninguno sobra,
todos importan
sin todos ellos
nada sería igual.

2 comentarios:

  1. Hay esta muy bonito y usas las palabras adecuadas para describir esas emociones tan difíciles de explicar, :0 muchas de miles de millones de felicidades ;) TQMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM

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    1. Gracias¡¡¡¡¡ aún me falta mejorar mi redacción y sobre todo la ortografía pero no soy tan mala jeje de verdad agradezco las felicitaciones :D

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