Por Lourdes Guzmán de Anda
Desde hace dos semanas todo está
raro... mamá no ha dormido en casa, papá a veces va. Parece que la
familia está más unida y a la vez más alejada.
La casa está casi vacía, casi
todos estamos fuera todo el día... pero no es como antes, no hemos
salido a festejar un cumpleaños ni salido a bailar. Estamos todos
juntos aunque a veces la mente de alguno se aleja, para llegar a lado
de un hermano no presente físicamente, a través de un muro…o dos
puertas que los separan, viajan pidiendo a Dios un deseo, pidiendo
una esperanza.
En estos momentos me pongo a pensar
que la vida pronto se nos puede acabar.
Cuando vi la camilla de mi hermano,
con mis padres caminando detrás tomados de la mano hacia el
quirófano entendí aún más lo difícil y grandioso que es ser
papás.
Los chicos quizás no entiendan por
qué con amigos a veces se han de quedar, otros quizá juzgaran la
falta de atención que se les da. Recuerdo las palabras de Jesús que
deja a todo el rebaño para ir a buscar a la oveja perdida porque es
ella quien precisa de él, ahora es aquel hijo enfermo el que
necesita de sus padres y eso es lo importante.
Hay preocupación y estrés entre
los hermanos mayores, a veces largas horas de convivencia que antes
no había, en otras ocasiones hay gran silencio… o un sollozo, y en
otros momentos se escucha la riña entre dos miembros de la familia
provocado por la falta de descanso, la preocupación y el estrés lo
que lleva al mal humor.
A pesar de las discusiones todos
estamos juntos, orando por la salud del octavo hijo. En estas
ocasiones se reconocen los verdaderos amigos, quienes se preocupan
como parte de la familia, aquellos que se unen en oración y dan
palabras de aliento que reconfortan el corazón.
Una sonrisa acompaña las buenas
noticias, en ocasiones una lagrima las negativas y un abrazo cuando
no se sabe mucho. Estos son actos que suplen mil palabras porque
aunque no podemos estar al lado de ese ser querido, nuestras mentes
engañan a toda enfermera y seguridad para estar con mi pequeño
hermano.
Mi
familia
Siempre ruido,
poco silencio,
ayuda mucha
sonrisas más.
Diferentes edades,
distinto pensar,
comprensión siempre,
cariño igual.
Muchos integrantes,
Ninguno sobra,
todos importan
sin todos ellos
nada sería igual.
Hay esta muy bonito y usas las palabras adecuadas para describir esas emociones tan difíciles de explicar, :0 muchas de miles de millones de felicidades ;) TQMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMMM
ResponderEliminarGracias¡¡¡¡¡ aún me falta mejorar mi redacción y sobre todo la ortografía pero no soy tan mala jeje de verdad agradezco las felicitaciones :D
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