Por María Isabel Moreno.
José,
cariño, espero que te encuentres bien. Bueno, bien del todo supongo que no
estarás porque superar la muerte de una madre siempre es algo muy duro. Tú eres
muy fuerte y saldrás adelante. No pude ir al funeral porque iba andando y se me
rompió un tacón, caminé descalza hasta que encontré el coche... no recordaba
donde lo había estacionado, estuve buscando una zapatería y cuando llegué
estaba cerrada...
Juan,
cariño, soy otra vez ¿te he dicho Juan? ¡Lo siento José! es que se acabó el
tiempo en el contestador, pero ya te he vuelto a llamar... llevaba el pie
mojado mientras caminaba por calle y creo que me he resfriado. No sabes el
coraje que me dio, hubiera querido acompañarte en este momento tan difícil.
¡Eh! ¿Qué te estaba diciendo? ¡Ah claro! Perder a un tío es algo muy triste y
doloroso, pero entenderás que no podía presentarme con un sólo zapato en un
evento así...
Javi,
soy yo otra vez, me estoy confundiendo un poco... ¿Murió tu madre o tu tío? La
verdad es que siempre me ha sido difícil distinguirlos, eso es porque los dos
se apellidan Gross. ¡Ah claro! Te estaba contando de mis pies y el resfriado
que me ha dado por caminar medio descalza por la calle.
¡Ay
Juan!, ni te imaginas lo mal que lo pasé después, incluso me han salido en el
pie derecho unas ampollas enormes... el tacón izquierdo fue el que se me
rompió, pero con el pie derecho me impulsaba y me lastimó el zapato. ¿Crees que
debí quitarme los dos?
Juan,
¿qué poco dura el tiempo para dejar un mensaje en el contestador, verdad? ¿No
estarás todavía en el funeral, o sí? Ahora que escuché con atención lo que dice
tu buzón “Deja tu mensaje y me comunicaré contigo más tarde” la verdad es que
no te reconocí la voz para nada. ¿Eres José? ¿José Grueso? ¡Que diga Gross! ¿Al
que se le murió un familiar?...
Soy
yo otra vez... miré, no estoy segura de que este sea el teléfono de mi amigo
Javi Grosell, si eres tu Javi ¡que diga José!... intento llamarte para darte el
pésame por la muerte de tu familiar tan querido... pero si este no eres tú... y
el que escucha mi mensaje es otra persona quiero darle también el pésame.
¡Exacto! Le doy el pésame por si se le ha muerto algún familiar o amigo en
estos días, ya sea por causa natural o accidente. Tener un difunto siempre es
muy triste y las palabras de consuelo siempre le vienen bien a uno. Usted tenga
fortaleza como la de amigo José Grosell que salió....
…
¡Este contestador me desespera muchísimo! Como te decía, mi amigo Gross salió
adelante de la muerte de su primo con una gran fortaleza, sólo que ese día no
pude acompañarlo en el funeral por un problema que tuve con un zapato. Bueno,
espero que mis palabras de ánimo lleguen al corazón a quien las escuche o que
te vengan bien si eres mi amigo Juan.
No
quisiera llenar tu buzón con mis mensajes por eso me despido y por favor
llámame para quedar a cenar, hacer algo juntos o conocernos si usted no es mi
amigo y se le muerto alguien. Por cierto... soy Berenice Santos Robles.
Cualquier
parecido con la realidad es puritita coincidencia.

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